La corriente de la vida se encarga de arrastrar al hombre, incluso a los creyentes, lejos de lo que es realmente importante. De DIOS, de su propósito y de los seres queridos. La enfermedad, las deudas y el rito acelerado de vida de nuestro tiempo se encargan de llevar vidas lejos de DIOS. Y una vida alejada de Él se convierte en un pesar. Por el contrario una vida en la presencia constante del SEÑOR será disfrutable y con mucho fruto en todas las áreas.

Al estar en la presencia de DIOS el creyente renueva y aumenta su fortaleza. Es como si una pila fuera recargada o como si un cuchillo fuera afilado. Pues después de haber estado en la presencia de DIOS el creyente encontrará de manera sencilla las mejores soluciones para sus problemas en el tiempo preciso. Así cada día será una nueva aventura al lado del SEÑOR, y no un pesar. Cuando el creyente mantiene una fuerte comunión con DIOS su vida tendrá un sabor dulce.

La confianza en DIOS ciertamente ayuda al creyente a no desgastar su fuerza, al echar nuestras ansiedades en el Todopoderoso nuestras mentes son guardadas. Y no desperdiciaremos energía al estar afanados. En todo momento que el creyente pone en manos de DIOS sus peticiones Él actúa de la mejor manera. Cada vez que tenemos confianza en DIOS es como si le entregáramos peso de nuestra alma. Y al hacerlo descansaremos.

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” Filipenses 4:6-7Reina-Valera 1960 (RVR1960).

Mantente en la presencia de DIOS, confía en Él y ciertamente será tu fuente de poder.


Publicado originalmente en DevocionalDiario.com. Escrito por: Richy Esparza