Cuando suene la final trompeta,
Cristo nos vendrá a buscar
Los impíos mirarán al cielo
No queriéndose quedar

Pero es tarde amigo mío
Tú ya no podrás entrar
No quisiste arrepentirte
Y en el fuego arderás
Más los que en Cristo confiaron
Vida eterna obtendrán
Y en las bodas del cordero
Aleluya cantarán