Mi corazón, herido por mil razones
Hoy grita desde sus balcones
Rogándote Señor por auxilio
Como la mujer, aquella con el flujo de sangre
Se acercó a Ti y Tú le sanaste
También quiero hoy tocar tus vestidos
Y a la casa de Jairo iré contigo
Do quiera que Tú vayas desde hoy será mi destino

Porque ataré mis manos a tu manto
Para asegurarme de no soltarme
Porque si Ti la vida es vana
Es como un día sin sol de mañana
Ataré mis manos a tu manto
Para asegurarme de no soltarme
Porque el estar sin tu amor un segundo, no tiene sentido
Ataré mis manos a Ti, Divino Señor.

Y en el caminar veré como se disipan
Las tinieblas que se me aproximan
La victoria obtendré con tu ayuda
Y entenderé que cada vez que un Judas traicione
72 horas más cerca señores
Estaré de una resurrección plena
Hoy deposito en tu aposento mi futuro
Porque sé que en tu regazo estoy seguro.

Hoy ataré mis manos a tu manto
Para asegurarme de no soltarme
Porque si Ti la vida es vana
Es como un día sin sol de mañana
Ataré mis manos a tu manto
Para asegurarme de no soltarme
Porque el estar sin tu amor un segundo, no tiene sentido
Ataré mis manos Señor Jesús
Fuertemente y no me soltaré.